Esta es la Vieja Casona que mete miedo en Fray Mamerto Esquiú

En el año 2018, Walter habló con Zona Negra, dando a conocer su experiencia en una vieja casona de Piedra Blanca, Departamento Fray Mamerto Esquiú, Catamarca. Comentó que, unos siete años atrás, había vivido en ese lugar ubicado casi al pie de un cerro, y con muy pocos vecinos cercanos. Aunque le habían narrado historias raras de esa vivienda, siendo un poco incrédulo no le prestó mayor atención. Allí se radicó junto a su hijo.

Un fin de semana que Walter quedó solo, porque su hijo había viajado a Belén, el hombre iba a encontrarse con unos amigos para compartir una guitarreada. Antes de salir, en horas de la tarde, se sentó a los pies de la cama un momento con la luz apagada para descansar, cuando distinguió una imagen en una de esas puertas altas, antiguas, pero no puede recordar lo que pasó inmediatamente. No sabe si perdió el conocimiento, o simplemente se durmió, pero el caso es que cuando volvió en sí, ya estaba todo en una absoluta oscuridad. Era de noche.

Walter intentó incorporarse para encender la luz de la habitación, pero apenas dio unos pasos y cayó al piso. Quiso levantarse y no pudo. Permaneció así unos minutos, y poco a poco fue arrastrándose hasta llegar otra vez a la cama. Le llamó la atención que sus perros lo acompañaban, y parecían estar gimiendo de miedo. A tientas, Walter encontró el teléfono celular, y decidió llamar a un amigo de apellido Barrionuevo, de la localidad Sierra Brava.

Pasaron más de dos horas hasta que la persona de la llamada llegó en su auxilio, entró en la habitación y prendió la luz. Walter permanecía caído en el suelo, sin poder explicar lo que ocurría. Barrionuevo, un policía retirado, llamó al hospital de Piedra Blanca, solicitando una ambulancia. Luego realizó otra llamada, esta vez a la comisaría local. Minutos después, un médico de apellido Vergara lo atendía en el hospital. «¿Quién te hizo esto?», le preguntó, porque encontró una profunda herida, sin embargo Walter no recordaba nada. Quisieron convencerlo de que realice una denuncia contra autores desconocidos, pero se negó.

Finalmente, en la ambulancia lo llevaron hasta esa vieja casona, ya en plena madrugada. Cuando volvió a estar solo, de repente se encendió el volúmen del televisor, y a los pocos segundos se cortó la energía eléctrica. Volvió a quedar en penumbras. Entonces, sintió que algo lo tomaba del cuerpo, comenzando a arrastrarlo. Tuvo miedo, y reconoce que pidió que «eso» no lo llevara. De pronto lo soltaron.

Al día siguiente, su perrito, Pirucho, apareció muerto, destrozado. Uno de los policía le había advertido a Walter: «mejor andate de acá», refiriéndose a la vieja casona. Sin embargo, él permaneció viviendo en ese lugar un tiempo prolongado, y entonces las cosas se fueron poniendo peor. Esos detalles, serán parte del próximo programa de Zona Negra, en el trasnoche del viernes 31 de julio. En Piedra Blanca, dice Walter, muchos conocen lo que pasa en esa casa. Incluso, cuando este relato salió por primera vez al aire, nos envió mensaje una mujer que dijo estar viviendo allí en ese momento, y confirmando que esas cosas seguían pasando. Aunque prometió brindarnos su relato, luego se arrepintió. Por esos días, fuimos hasta la comisaría de esa localidad, y un subcomisario nos comentó que, efectivamente, había reportes sobre actividad paranormal en la vieja casona.